¿Qué es el arte?
La definición de arte establece que el mismo es una disciplina o actividad, pero en un sentido más amplio del concepto, decimos que el talento o habilidad que se requiere para ejercerlo está siempre situada en un contexto literario, musical, visual o de puesta en escena. El arte involucra tanto a las personas que lo practican como a quienes lo observan; la experiencia que vivimos a través del mismo puede ser del tipo intelectual, emocional, estético o bien una mezcla de todos ellos.
Mi tercer y último personaje en este gran recorrido por las maravillosas historias tejidas alrededor de Villa Nueva, se encuentra el gran artista vanguardista Claude Oscar Monet, máximo representante del impresionismo, quien inspirado en la majestuosidad de Villa Nueva realizo grandes obras, en las que plasma la maravilla acogedora y magica sensación única de sentir lo que es estar en Villa Nueva. A continuación mostraré a ustedes gran parte de la vida de este gran artista.
Monet recibió sus primeras lecciones artísticas en la escuela, de la mano de François-Charles Ochard, alumno del pintor neoclásico Jacques-Louis David. En estos momentos, estaría más interesado por los dibujos graciosos y caricaturas que por adquirir una formación artística. A los 15 años ya tenía relativa fama como caricaturista, realizando un buen número de caricaturas de ciudadanos de Le Havre por las que cobraba entre 10 y 20 francos, consiguiendo una pequeña fortuna de 2.000 francos. Cuando Monet tiene 17 años fallece su madre, la única persona con cierto talento artístico de la familia. La pérdida supuso un duro golpe para el joven quien establecerá una estrecha relación con su tía, Marie-Jeanne Lecadre, interesada por la pintura, pintora aficionada y compañera -tras enviudar- del pintor parisino Armand Gautier. Este mismo año, Claude decide abandonar el instituto para dedicarse a la pintura. Ha conocido a Boudin, con quien se inicia en el paisaje y la pintura al aire libre. El padre no admite la decisión de su hijo pero, gracias a la persuasión de la tía Marie-Jeanne, acepta a regañadientes. Para que la formación del joven en París no signifique un peso para la economía familiar solicita en dos ocasiones una beca al ayuntamiento de Le Havre, pero Monet emplea sus ahorros para marchar a la capital, a pesar de la negativa paterna.
Ningún pintor del grupo fue tan puramente impresionista como Monet. En su obra el factor dominante es un claro esfuerzo por incorporar el nuevo modo de visión, sobre todo el carácter de la luz, mientras que la composición de grandes masas y superficies sirve únicamente para establecer cierta coherencia. Por su parte, Renoir fue el pintor que nos convence de que la estética del Impresionismo fue, sobre todo, hedonista. El placer parece la cualidad más evidente de su obra, el placer inmediato y ardiente que produce en él la pintura. Nunca se dejó agobiar por problemas de estilo y llegó a decir que el objeto de un cuadro consiste simplemente en decorar una pared y que por eso era importante que los colores fueran agradables por sí mismos.
De todos los impresionistas, Monet fue el que con más énfasis practicó el pleinerismo, es decir la práctica de la pintura al plein-air (en francés: 'aire pleno, total' y también - y ese es el significado que aquí más nos importa-: AIRE LIBRE). La pintura al aire libre. Aunque existe gran cantidad de pintores paisajistas previos a Monet, se nota en ellos que la factura de sus obras ha sido realizada principalmente dentro del taller tras un previo esbozo. Hasta la segunda mitad de S.XIX, las pinturas (óleo, temple) eran realizadas artesanalmente y envasadas en frascos, vejigas, etc. La invención de los pomos (un positivo producto de la Revolución Industrial), permitió a los pintores llevar sus óleos o temperas al aire libre, bajo el sol, sin que estos elementos se secaran u oxidaran rápidamente como había sucedido hasta entonces. Bien que este aporte industrial no bastó: se requirió de genios, y un genio para la pintura al plein-air (y para la pintura universal) nos ha resultado Monet.
Al aire libre, bajo la luz solar, pudo minuciosamente observar y plasmar casi inmediatamente, a "brochazos", a plena macchia, Monet los efectos de la luz sobre los objetos, los cambios, las vibraciones de esa luz; es por tal razón que la pintura de Monet nos resulta especialmente vital, aunque su vitalidad sea una serena vitalidad, llena de armonías.



